14 de Febrero

Historias de 14 de pedrero: “Me enamoré en Antofagasta”

El 2006 sin duda fue un año muy bueno deportivamente para el cacique, una de las últimas canteras preparadas por el Club Social y Deportivo Colo-Colo con Jorge Valdivia, Matías Fernández, Claudio Bravo, Luis Mena, David Henríquez y Arturo Vidal hacían que ese Colo-Colo fuera extraordinario.

Fue así como el Colo-Colo de Claudio Borghi visitó la segunda región del país para enfrentar a Antofagasta, el planteamiento del “Bichi” no pudo superar las tácticas del cuadro nortino y el encuentro terminó empatado 1-1.

En la galería estaba Rodolfo, bien arriba, casi al llegar donde terminan los tablones. Un poco más abajo, de pelo suelto y agitando su camiseta con la mano izquierda se encontraba Francisca.

Rodolfo ni miró el partido, tampoco se dio cuenta de la jugada del gol. Sus amigos se abalanzaron sobre él para entusiasmarlo a cantar, pero sus ojos se habían perdido en el perfil de la muchacha.

Se toparon frente a frente en el entre tiempo y a la salida del partido, pero sus rostros no hicieron ni un gesto, tampoco hubo palabras.

El partido terminó sin pena ni gloria, solo con el vivo recuerdo del rostro de Francisca. Los jóvenes, por si solos y separados se subieron a los buses que los llevaron hasta el estadio de Antofagasta y volvieron a sus ciudades.

Dos semanas después, Colo-Colo visitó la Cuarta Región y ambos muchachos se reencontraron, Rodolfo miraba el partido desde lo alto mientras de repente se da cuenta que más abajo, casi a la misma distancia que en Antofagasta estaba Francisca. Sus amigos lo incentivaron a acercársele, él no lo hizo y se resignó a que su historia terminaría allí como un flechazo de estadio.

Al terminar el partido, se la topó nuevamente en los alrededores de la cancha y lo único que le pudo decir fue, “me enamoré en Antofagasta”. Francisca se sorprendió y le dio la oportunidad de conocerse, allí se dieron cuenta que vivían en la misma ciudad y su amor era incondicional a Colo-Colo.

Con el tiempo, ella se tatuó en la espalda “Inche piukellechuneu Antofagasta warria new”, que quiere decir “me enamoré en Antofagasta”.

Rodolfo y Francisca tienen en la actualidad dos hijas, con las cuales siguen viajando y alentando al cacique, motivados por el amor incondicional que le otorgó esta institución. 

Comentarios

Ser Socio de Colo-Colo es un honor

Hazte Socio del CSD Colo-Colo

Más Información